Son todo, menos un juego

Pasaron ya 4 años de que mi amigo Vicente me mostró mi primer juego de mesa moderno. Quedé maravillado al darme cuenta de que las mecánicas del mismo eran lo suficientemente complejas como para sentir que estaba ejercitando y no solo pasando un buen rato en la mesa.
Desde ese día, cuando íbamos a su casa, sabíamos que nos sorprendería con un nuevo juego, en su caso, todos con temática de El Señor de los Anillos. Y nunca decepcionaron. Desde juegos minimalistas o con mecánicas muy sencillas, hasta unos complejos, eternos y profundos en sus mecánicas y estrategias.